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7 excelentes prácticas que te ayudarán a crear el hábito de la disciplina


La palabra disciplina representa para muchos un reto difícil de alcanzar. En muchos casos la falta de disciplina genera problemas financieros, personales y hasta amorosos. Pero ¿Qué es la disciplina y por qué es tan importante aprender a desarrollarla?

Definición de disciplina

Disciplina es el conjunto de reglas y comportamientos que proporcionan orden y coordinación en todos los campos de la vida diaria; bien sea profesional, escolar, laboral o de pareja. El cumplimiento de estos patrones o reglas generarán sin ninguna duda un hábito del cual se tendrán excelentes resultados.
Ahora que ya sabemos que es la disciplina,  podemos preguntarnos ¿Somos disciplinados? ¿Tenemos hábitos que nos conducen a ser personas disciplinadas?
Sigamos con los hábitos ¿Qué es un hábito y cómo podemos implantarlo en nuestro diario vivir?

Definición de hábito

Bien lo describe su definición, práctica habitual o actividad que se toma por costumbre. Conjunto de acciones repetidas que generan un reconocimiento en la mente de la persona.
Quiero contarles que para que un hábito se quede en nuestra mente solo lo debemos desarrollar por 21 días. Si solo 21 días de hacerlo todos los días, a la misma hora y de la misma manera. No es tan difícil, ¿Verdad?
A continuación te contaré algunas prácticas que me han servido y otras que me por el contrario me han costado mucho.




1. Levántate temprano

Confieso que es la práctica que más duro me da, pero que sin duda alguna es la más importante para poder alcanzar cualquier objetivo en nuestra vida.
Levantarse temprano nos permite tener por supuesto más tiempo para desarrollar nuestras actividades, poder organizar claramente nuestro día y saber que espacio podemos darnos para nuestro descanso.  Adicional a esto levantarnos temprano nos permite tener mayor claridad y realizar las cosas con más fuerza.
Si por alguna razón no es necesario que te levantes temprano ya sea porque tu actividad permite que te quedes un poco en cama, te sugiero por lo menos levantarte 30 minutos antes y realizar alguna práctica saludable.

2. Crea rutinas

Haz una lista de las actividades que por ningún motivo debes pasar por alto en tu día. Ponlas en un lugar visible y escribe las horas en que debes realizarlas. Síguelas al pie del papel y ve eliminando las actividades que ya fueron realizadas.  Date un descanso entre cada actividad  de al menos 10 minutos.
Elimina actividades que no son gratificantes y que no representan ningún aporte en tu vida. Comienza con pequeños cambios que marcarán grandes beneficios para tu vida.

3. Lleva una agenda diaria de actividades

La agenda representa una herramienta efectiva de planificación. Llevar una agenda nos permite tener una visión general de nuestro día y tener a la mano las actividades más urgentes. Utiliza recordatorios o alarmas que te ayuden a identificar cuál es la próxima actividad en tu agenda. Sigue tu agenda tal cual como la tienes y lleva un orden, trata de programar las actividades urgentes al iniciar tu día.  No olvides separar lo urgente de lo importante.



4. Ponte pequeños retos

Esta es una práctica que podemos iniciar poco a poco y que es importante que estés motivado para iniciar tu reto. Si eres consiente que has hecho tu mayor esfuerzo y aun así no alcanzaste tu reto, no te juzgues, vuelve a intentarlo con más fuerza. No te desanimes, es parte de cualquier proceso.
Si cumples con pequeños retos diarios, estás preparado para tomar riesgos más grandes.  Por ejemplo ponte el reto de levantarte temprano todos los días al menos 15 minutos antes o media hora.

5. No procrastines

Termino desconocido para mi hasta hace poco y que ahora forma parte de mi vocabulario. Procrastinar significa aplazar, retrasar, postergar. Habito innecesario de cambiar acciones importantes por acciones irrelevantes. Como en el punto anterior (lleva una agenda diaria) es importante que identifiques que actividades deben realizarse inmediatamente sin ser postergadas. El simple hecho de cumplir con este parámetro ya te hace una persona ordenada y planificadora. Un buen comienzo para alcanzar tus objetivos.

6. Elimina las distracciones

A lo largo del día es imposible no tener una mínima distracción, sin embargo depende de ti que estas se vuelvan constantes y generen desvíos en tus objetivos a corto plazo. Trata de eliminarlos, por ejemplo no uses el celular si estás realizando algún trabajo que requiere concentración o apaga la radio. Mantén tu mente despejada y enfocada en tus metas. Descubre en que hora del día estas mas activo y aprovecha este tiempo para sacar adelante tus actividades.

7. Cuida tu espíritu

Definitivamente el punto que más me gusta. Las personas que me conocen saben que dedico algunos minutos al día para realizar pequeñas prácticas espirituales que me ayudan a fortalecer mi espíritu y estar activa. Para mi, es el momento donde puedo reflexionar y pensar que tan productivo fue mi día y analizar que cambios puedo hacer para el siguiente día.

Mi mejor consejo o recomendación como lo quieras tomar, es que escojas algo que te guste, te llene y te haga feliz. Realízalo por lo menos 15 minutos al día y te sentirás super bien el resto de día.




 

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